Recuperar el ritmo familiar


En verano todos hacemos buenos propósitos: dormir más, leer los libros que no he podido durante el curso, tomar el sol, poner en orden la casa, visitar a los amigos, ir a la playa,...

Todo ello nos sirve para recuperar la armonía, para concectar nuestro ritmo interior y exterior, para ajustar el ritmo de los padres al de los hijos y el de los hijos al de los padres.

Me parece que es clave, en vacaciones, recuperar el ritmo natural de las cosas, llenar nuestro ser con los olores de la naturaleza, con los sonidos del mar y con la luz de la montaña, y sobre todo conectar con nuestro mundo interior, con nuestras emociones, con la sabiduría de nuestro cuerpo, con nuestros pensamientos. Es tiempo para que nuestros pensamientos pasen por el corazón y que nuestros afectos pasen por la cabeza.

Pero, ¿qué podemos hacer para recuperar nuestro ritmo familiar?

Aquí van algunas ideas:
1. Aprovechar las vacaciones para hacer ejercicio regular en familia.
2. Una alimentaciones rica en productos frescos.
3. Aprender a relajarse a través de la respiración plena.
4. Compartir sentimientos y emociones. Hablar de aquello que no hemos podido en otros momentos.
5.Cultivar un huerto, cuidar animales y plantas.
6. Dormir
7. Ser generosos, dedicar tiempo gratuito a la solidaridad.
8. Participar en las fiestas del barrio, del pueblo.
9. Comtemplar actividades musicales y teatrales
10. Leer

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